El ejercicio intenso después de la cirugía de cáncer de mama acelera la recuperación
Después de la cirugía de cáncer de mama, a muchas mujeres se les indica que limiten cuánto y qué tan pronto hacen ejercicio.
Pero una nueva investigación presentada en la reunión anual de la American Society of Breast Surgeons sugiere que esa recomendación podría ser demasiado cautelosa.
En este estudio, casi 200 sobrevivientes recientes de cáncer de mama completaron un programa de entrenamiento de resistencia de alta intensidad durante tres meses.
Todas se habían sometido a una tumorectomía, mastectomía o extirpación de ganglios linfáticos.
Los resultados: Las participantes mejoraron la fuerza, la movilidad, el equilibrio y la masa muscular, lo que favorece un regreso más rápido a las actividades cotidianas.
Y este no fue un entrenamiento ligero. En cuestión de semanas, muchas estaban levantando 100 libras, es decir poco más de 45 kilos. Al final, algunas alcanzaron las 200 libras, esto es alrededor de 90 kilos.
Las mejoras fueron consistentes en todos los tipos de cirugía, incluso entre aquellas que se sometieron a procedimientos más extensos.
Un autor del estudio señala: “..los beneficios del ejercicio de alta intensidad y del entrenamiento de resistencia, así como la capacidad de las sobrevivientes de cáncer de mama para rendir bien, no deben subestimarse.”
Afirma que el equipo de investigación cree firmemente que “el ejercicio no solo debería ser un componente de la supervivencia, sino parte del estándar de atención.”
Fuente: The American Society of Breast Surgeons (ASBrS) Annual Meeting
Afiliaciones de los autores: Allegheny Health Network; WellStar Paulding Medical Center
