El auge de medicamentos GLP-1 para bajar de peso causa un aumento de llamadas a centros de apoyo
ObesityA medida que aumenta el uso de medicamentos GLP-1 para la pérdida de peso, también aumentan las llamadas a los centros de control de intoxicaciones en Estados Unidos, según un nuevo estudio.
Los investigadores analizaron los reportes relacionados con medicamentos GLP-1 enviados al Sistema Nacional de Datos sobre Intoxicaciones tanto antes como después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos, (la FDA por sus siglas en inglés), aprobara la semaglutida para el tratamiento de la obesidad en 2021.
Antes de la aprobación, los centros registraban aproximadamente entre 1,000 y 1,500 casos al año.
Después de mediados de 2021, el volumen de llamadas casi se duplicó. Y para 2023, los centros de control de intoxicaciones registraron más de 8,000 llamadas relacionadas con medicamentos GLP-1.
Cuando los investigadores examinaron el aumento según cada medicamento específico, los resultados mostraron que la semaglutida representó el 64% de todas las llamadas relacionadas con medicamentos GLP-1.
Una de las investigadoras calificó su predominio como “asombroso”, aunque señaló que este hallazgo coincide con la amplia atención mediática que ha recibido el medicamento.
La mayoría de los casos fueron consecuencia de errores de dosificación o de uso terapéutico no intencionales, más que de un uso indebido deliberado.
Dos de los errores más comunes fueron que los pacientes se inyectaran semaglutida diariamente, en lugar de hacerlo una vez por semana y que los pacientes comenzaran con la dosis completa de inmediato en lugar de aumentar el tratamiento de forma gradual, como se recomienda.
La mayoría de los casos involucraron síntomas gastrointestinales leves.
Sin embargo, la proporción de pacientes remitidos a un centro de atención médica aumentó del 23.0% al 33.5% durante el período de estudio.
Los autores señalan que muchos de estos errores eran prevenibles y que podrían reducirse mediante una mejor educación a los pacientes.
Fuente: Journal of Medical Toxicology
Afiliaciones de los autores: UT San Antonio
