Los alimentos ultraprocesados se asocian con diferencias en el cerebro de niños pequeños
Más de la mitad de las calorías que consumen los niños pequeños en Estados Unidos provienen de alimentos ultraprocesados.
Ahora, un nuevo estudio advierte que esos alimentos, incluidos los cereales azucarados, los refrigerios empaquetados, la comida rápida y las carnes procesadas… podrían estar relacionados con diferencias medibles en la estructura cerebral a los 6 años de edad.
Un equipo del Children's Hospital Los Angeles dio seguimiento a 144 pares de madres e hijos latinos e hispanos desde la infancia hasta los 6 años de edad, registrando la alimentación de los niños a lo largo del tiempo y utilizando resonancias magnéticas para medir la estructura del cerebro.
Los resultados: Por cada aumento del 10% en el consumo de alimentos ultraprocesados, el volumen cerebral fue casi un 2% menor en regiones relacionadas con la recompensa, las emociones y la motivación.
El estudio no encontró ninguna relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y el desempeño cognitivo.
Pero los investigadores señalan que los cambios en la estructura cerebral pueden aparecer antes que los cambios en la memoria, el pensamiento o el comportamiento.
El autor principal del estudio afirma: “…lo que los niños comen durante los primeros años de vida puede moldear el desarrollo del cerebro de maneras que apenas estamos empezando a comprender.”
Él afirma: "Incluso sin diferencias en el desempeño cognitivo, estamos observando cambios medibles en la estructura del cerebro."
Se necesita realizar más investigaciones para comprender qué pueden significar estas diferencias estructurales para la salud a largo plazo.
Fuente:
The American Journal of Clinical Nutrition
Afiliaciones de los autores:
Children’s Hospital Los Angeles
University of Georgia
Bloomberg School of Public Health
Keck School of Medicines at USC
