La exposición temprana a la contaminación del aire puede aumentar la presión arterial infantil
La presión arterial de un niño puede verse moldeada, en parte, incluso antes de que dé su primer respiro.
Un nuevo estudio encuentra que la exposición a la contaminación del aire por partículas finas durante el embarazo y la primera infancia, está relacionada con una presión arterial más alta en la edad escolar.
Las partículas finas son diminutos contaminantes presentes en el smog que pueden penetrar profundamente en el cuerpo.
Incluso en niveles relativamente bajos, la exposición temprana a este tipo de contaminación puede afectar la salud cardiovascular a largo plazo en los niños, advierten los investigadores.
Su estudio incluyó a más de 4,800 niños, cuya presión arterial entre los 5 y los 12 años se comparó con la exposición a la contaminación del aire durante el embarazo y los dos primeros años de vida.
Los niños expuestos a niveles más altos de contaminación antes y después del nacimiento presentaron una presión arterial promedio más alta.
La exposición durante el primer trimestre mostró la relación más fuerte, especialmente con una presión arterial sistólica más elevada (esto es, en el número superior de una lectura).
Una sorpresa fue que la exposición al dióxido de nitrógeno, en particular en etapas posteriores del embarazo, se asoció con una presión arterial ligeramente más baja en los niños, un hallazgo que, según los investigadores, necesita más estudio.
Los autores señalan que estos hallazgos son especialmente preocupantes, ya que la presión arterial alta en niños ha aumentado casi un 80% en las últimas dos décadas.
Fuente: Environmental Research
