La confusión sobre el protector solar genera riesgos de desarrollar melanoma

Una encuesta nacional de la Alianza para la investigación del melanoma encontró que menos de un tercio de las personas practican medidas de seguridad solar todos los días.

El melanoma -la forma más grave de cáncer de piel- no ocurre solamente en la playa o en una cama de bronceado.

Ocurre durante el trayecto al trabajo. Al pasear al perro. Al sentarse junto a una ventana. Y la mayoría de los estadounidenses no lo saben.

Una nueva encuesta de la Melanoma Research Alliance encontró una gran confusión sobre el protector solar y la exposición diaria al sol.

“Descubrimos que el 80% de las personas sabía que el sol causa daño en la piel y aumenta el riesgo de melanoma y cáncer de piel, pero menos de un tercio practica medidas de protección solar todos los días.”

¿El resultado? La protección es inconsistente.

Solo la mitad usa regularmente protector solar al aire libre.

Solo el 38% lo utiliza durante las actividades diarias.

Y la mayoría no se da cuenta de que incluso períodos cortos de exposición al sol pueden acumularse y convertirse en un peligro.

“Por eso, alentamos a las personas a practicar medidas de protección solar todos los días del año”.

La encuesta también encontró que casi el 60% de las personas teme que los químicos de los protectores solares puedan ser dañinos, preocupaciones impulsadas con frecuencia por afirmaciones en redes sociales.

“La FDA regula los protectores solares igual que regula los medicamentos de venta libre, por lo que cualquier producto que pueda comprarse en el supermercado o en la farmacia es seguro y eficaz.”

El 33% de los encuestados afroamericanos cree que las personas con tonos de piel más oscuros no necesitan protector solar, aunque cualquier persona puede desarrollar melanoma.

Solo en 2026, se proyecta que los casos de melanoma aumenten más de un 10%.

La protección es clave para la prevención.

“Recomendamos protectores solares de amplio espectro que protejan contra el daño causado por los rayos UVA y UVB, y con un SPF de 30 o superior.”

Lo más importante es conocer tu cuerpo. Saber qué pecas, lunares y manchas tienes. Y saber si están cambiando con el tiempo.

Fuente: Melanoma Research Alliance

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