Cada vez son más habituales los deepfakes sexuales con IA de personas corrientes, según un estudio

Concepto de detección de deepfake con inteligencia artificial, interfaz de reconocimiento facial, verificación de identidad, prevención de fraude, confianza digital, protección cibernética y seguridad en línea moderna
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Summary

Puntos clave

·      Las imágenes sexuales falsas creadas con inteligencia artificial de personas corrientes son cada vez más frecuentes

·      Aproximadamente uno de cada 15 adultos de Estados Unidos, Reino Unido y Australia afirmó haber sufrido abusos mediante imágenes falsas creadas con IA

·      Casi nueve de cada diez víctimas afirmaron que el incidente tuvo consecuencias duraderas en sus vidas

VIERNES, 6 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — «Era una foto mía medio desnuda en una cama, con un hombre acostado a mi lado», contó a los investigadores una joven del Reino Unido.

«Era un video en el que aparecía manteniendo una relación sexual con la esposa con discapacidad de mi mejor amigo», explicó un hombre de mediana edad del Reino Unido.

«Un chico de un curso universitario creó y difundió un video falso en el que aparecía yo practicándole sexo oral», relató una joven estadounidense.

Estas personas forman parte de un número creciente de víctimas cuya imagen se ha utilizado para crear mediante inteligencia artificial (IA) falsificaciones digitales de contenido sexual, conocidas como «deepfakes», según los investigadores.

Aproximadamente uno de cada 15 adultos de Estados Unidos, Reino Unido y Australia (7%) ha sufrido al menos una forma de abuso mediante imágenes generadas con IA desde que cumplió 18 años, informaron recientemente los investigadores en la revista International Journal of Human-Computer Interaction.

De estos adultos, casi nueve de cada diez (87%) afirmaron que las imágenes falsas les habían causado algún perjuicio en la vida, ya fuera en su salud, bienestar, relaciones, carrera profesional o economía.

«Ahora tenemos pruebas de hasta qué punto el abuso mediante imágenes generadas con IA afecta a personas de toda la sociedad, no solo a celebridades y figuras públicas», señaló Nicola Henry, investigadora principal y profesora de estudios globales y lingüísticos de la RMIT University de Australia.

«La verdadera magnitud podría ser aún mayor porque algunas personas quizá nunca sepan que se han creado o compartido imágenes suyas generadas con IA», explicó Henry en un comunicado de prensa.

Para el nuevo estudio, los investigadores encuestaron a más de 7.200 adultos de los tres países de habla inglesa. Se preguntó a los participantes si alguien había creado una imagen falsa de ellos, cómo habían reaccionado inmediatamente ante la imagen generada con IA y qué efectos duraderos había tenido en sus vidas.

Más del 4% afirmó que alguien había creado imágenes íntimas suyas mediante IA, y alrededor del 4% dijo que alguien había compartido esas imágenes sin su consentimiento. Algo menos del 4% señaló que alguien había amenazado con difundir imágenes falsas suyas.

Una joven estadounidense contó a los investigadores que una amiga le había reenviado un video falso y había «dado por hecho que era yo antes de preguntarme y descubrir que no lo era».

Otra joven estadounidense añadió: «Mucha gente en internet no se da cuenta de lo bien hecha que está la IA. He visto muchísimas cosas online generadas con IA y la gente cree que son 100% reales».

Los hombres, los adultos jóvenes menores de 35 años, las personas de minorías raciales y étnicas y las personas con discapacidad informaron de tasas más elevadas de abuso relacionado con imágenes generadas con IA, señalaron los investigadores.

Por ejemplo, según el estudio, la tasa de abuso mediante deepfakes fue el doble entre los hombres. Más del 10% afirmó que se habían creado imágenes utilizando su apariencia, frente a menos del 4% de las mujeres.

No obstante, las mujeres reportaron más reacciones y consecuencias negativas. Según el estudio, las imágenes les hicieron temer por su seguridad y perjudicaron su salud mental y física.

Alrededor del 88% de las mujeres reaccionó negativamente ante las imágenes falsas de sí mismas, frente al 71% de los hombres, reveló el estudio.

Las mujeres tenían más probabilidades de sentirse deprimidas (43% frente a 26%), temer por su seguridad (42% frente a 18%) o sentirse tristes (33% frente a 11%). En comparación, los hombres eran más propensos a decir que «no les molestaba» (11% frente a 1%) o que les parecía divertido (12% frente a 4%).

«Alguien hizo fotos falsas de mí e intentó chantajearme, y yo simplemente me reí», contó a los investigadores un estadounidense de mediana edad.

Algo más de la mitad de las personas (56%) afirmó que quien había creado la imagen falsa era alguien a quien solo conocía por internet, mientras que aproximadamente tres de cada diez (30%) dijeron que habían conocido al responsable o interactuado con él «en persona». El 14% restante señaló que no sabía nada sobre el autor.

Las respuestas más frecuentes de las víctimas fueron bloquear al responsable en la plataforma utilizada (69%), denunciarlo ante esa plataforma (57%), recopilar pruebas (55%), enfrentarse a él por internet (55%), solicitar al sitio web que retirara el contenido (53%) o buscar apoyo informal de amigos y familiares (52%).

Alrededor de la mitad (51%) eliminó por completo su cuenta de redes sociales o modificó su configuración de privacidad, explicaron los investigadores.

Según Henry, estos resultados muestran que las empresas tecnológicas deben hacer más para prevenir los deepfakesgenerados con IA, en lugar de esperar a que las víctimas denuncien los abusos.

«La regulación y la nueva legislación no bastan. También necesitamos una mejor educación, apoyo accesible para las personas que han sufrido estos abusos y una mayor responsabilidad de las empresas tecnológicas y los desarrolladores para incorporar la seguridad a las herramientas y aplicaciones de IA desde el principio», afirmó Henry. «Llevamos mucho tiempo trabajando con investigadores de Google para comprender mejor este problema más amplio e identificar dónde son más necesarios los esfuerzos preventivos de todo el sector».

Una empleada de Google que participó en el nuevo estudio coincidió en que este aportaba información nueva e importante sobre los abusos mediante deepfakes.

«Comprender quién sufre abusos mediante imágenes generadas con IA, cómo ocurren y qué consecuencias tienen es esencial para diseñar una prevención y unas respuestas más eficaces», declaró en un comunicado de prensa Rebecca Umbach, coautora del estudio e investigadora de experiencia de usuario de Google.

«Los estudios que reúnen conocimientos del ámbito académico y del sector tecnológico pueden ayudar a identificar dónde se necesitan más intervenciones y cómo la propia tecnología puede formar parte de la prevención del daño», añadió Umbach.

El nuevo estudio fue financiado por Google.

Más información

La University of Texas at San Antonio ofrece más información sobre cómo los deepfakes influyen en las percepciones.

FUENTES: RMIT University, comunicado de prensa, 3 de noviembre de 2026; International Journal of Human-Computer Interaction, 8 de septiembre de 2026

Qué significa esto para usted

Las personas deben ser conscientes del creciente riesgo de que se creen imágenes falsas de ellas y pedir a las empresas que adopten medidas para protegerlas frente a esas imágenes.