Se requiere elevar el suministro de vacuna infantil

Hace falta más dinero y educación pública

Martes, 16 de diciembre (HealthDayNews) -- La escasez de vacunas infantiles continuará a menos que más compañías fabriquen vacunas y se invierta mayor cantidad de dinero en su desarrollo y distribución.

También se debe educar a los estadounidenses sobre la seguridad de las vacunas; un paso que debe estabilizar la demanda, indicó un nuevo estudio.

Un panel de expertos indicó que la interrupción del suministro es "probable que continúe ocurriendo" y que se debe tomar acción para corto y largo plazo.

Como ha sucedido este año con la inyección de influenza, ha habido un corto suministro en varias vacunas infantiles rutinarias en los pasados años.

Inmunizaciones rutinarias pueden proteger a los niños de hepatitis B, polio, sarampión, y otras enfermedades infantiles peligrosas. Pero a finales del 2000, ocurrió en los Estados Unidos escasez inesperada y sin precedente de ocho de las 11 vacunas para enfermedades infecciosas infantiles, dejando a muchos niños peligrosamente a merced de sus inmunizaciones.

El Comité Nacional de Consejería de la Vacuna ha publicado una lista de recomendaciones para mantener el suministro. Su informe aparece en la edición del 17 de diciembre de la Journal of the American Medical Association.

"Las vacunas son una tremenda comodidad para la prevención de enfermedades infantiles", indicó el doctor Georges Peter, presidente del comité consejero, director de la división de enfermedades infecciosas pediátricas en el Hospital de Rhode Island, y profesor de pediatría en la Escuela Médica de Brown University.

Con programas de vacunación regulares hoy día frecuente en la infancia, indicó, "hemos hecho un gran cambio en la una vez común ocurrencia de enfermedades infecciosas".

Sin embargo, la escasez amenaza con sabotear este proceso. Para evitar eso, el comité, que se constituyó en 1998 y se reporta al Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., examinó por qué ocurrieron la escasez y que se podía hacer para fortalecer el suministro de vacunas.

Entre los factores principales para la escasez, indicó el comité, son el alto costo de desarrollar, fabricar y distribuir las vacunas, el número relativamente pequeño de los fabricantes de vacunas, y la carencia de inversión en instalaciones de manufactura. Para complicar el asunto, un año un fabricante descontinuó la fabricación de una vacuna, dejando a los otros en una situación complicada para lidiar con la escasez.

Entre las soluciones recomendadas para prevenir o minimizar los problemas futuros están el incremento de fondos para almacenes de vacunas, el fortalecimiento del Programa Nacional de Compensación de Lesiones Causadas por Vacunas (un sistema que compensa por lesiones que pudiera haber causado una vacuna infantil), y el lanzamiento de una campaña nacional para educar al público acerca de la importancia de las vacunaciones.

Un campaña de dicha índole alentaría a más padres a vacunar a sus hijos y ofrecería a los fabricantes de vacunas una demanda estable, indicó el reporte.

"Vamos a continuar monitoreando la situación", sostuvo Peter. El programa de reserva de vacunas, parcialmente en camino, es probable que sea la mejor solución a corto plazo, manifestó.

Reservas de vacunas parciales ahora existen para sarampión, paperas, varicelas, algunas vacunas de polio, y difteria y tétano.

El nuevo informe fue clasificado como "muy útil" por otra experta en enfermedades infecciosas pediátricas, el doctor Carol J. Baker, quien es miembro del Comité sobre Enfermedades Infecciosas para la Academia Americana de Pediatría.

"Esto describe el problema de la escasez que casi todos en medicina y gran parte de la gente eran conscientes [de que ocurría]", indicó. "También ofrece propuestas para mejorar la situación".

Otro estudio, que aparece en la edición de enero de la American Journal of Preventive Medicine, sugiere que la campaña educactiva es excesiva. Los padres están mostrando una creciente preocupación por la seguridad de la vacuna, esto se refleja en una encuesta realizada a 743 doctores. Los padres se preocupan acerca de los efectos secundarios tales como una reacción a la inyección, el dolor de la inyección y las complicaciones a largo plazo.

Cuatro de cada cinco doctores de los 743 encuestados en el 2000 reportaron al menos un caso de un padre que rechaza vacunar a su hijo. Más de dos tercios de los doctores dijo que los padres se mostraron más preocupados que en el pasado, de acuerdo con los investigadores de la Universidad de Michigan y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Los padres deben esperar obtener información de la vacuna en forma de declaración en cada vacunación infantil, indicaron los expertos y deben pedir a su doctor una completa explicación de los riesgos y beneficios de tener preguntas.

Más información

Para información de inmunización, visita la Academia Americana de Pediatría o los Centros para el Control y la Prevención de EE.UU.

Related Stories

No stories found.
logo
spanish.healthday.com