Analgésicos vinculados con menor riesgo de cáncer de seno

Se reducen las probabilidades en mujeres que toman ibuprofén y aspirina

Martes, 8 de abril (HealthDayNews) -- Analgésicos que se consiguen sin receta pueden reducir el riesgo de cáncer de seno en hasta 50 por ciento en algunas mujeres.

Las mujeres quienes tomaron con regularidad dos o más tabletas de aspirina, ibuprofén y otras drogas antiinflamatorias no esteróidicas (NSAID, por sus siglas en inglés) desarrollaron menos cánceres de seno, de acuerdo con un estudio publicado en "Proceedings" de la 94 asamblea anual de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer. (La asamblea, programada para llevarse a cabo en Toronto, se pospuso debido al síndrome respiratorio agudo).

"Este es el decimoquinto estudio que muestra este efecto", indicó el autor principal doctor Randall Harris, director del Centro para Epidemiología Molecular y Salud Ambiental en Ohio State University. "Hemos encontrado que el uso de NSAID redujo significativamente el riesgo de cáncer de seno".

Algunos expertos, sin embargo, consideran que la evidencia no es suficiente todavía.

"Prestamos real atención a estudios como éste, pero están de algún modo completos en la medida en que los pacientes no parean perfectamente", indicó el doctor Sheldon Feldman, director del Servicio Abarcador de Cáncer de Seno Louis Venet en el Centro Médico Beth Israel en la ciudad de Nueva York. "Luce tan prometedor que nos gustaría ver un estudio prospectivo de pares anónimas, realizado al azar para probar que esto es cierto". Este tipo de estudios se considera el método estándar en la ciencia.

El estudio de Harris fue uno epidemiológico, lo que significa tanto él como sus colegas evaluaron los datos existentes, en este caso del Estudio de Observación de la Iniciativa de Salud de la Mujer, una iniciativa de 15 años patrocinado por el gobierno dirigido a reducir la cardiopatía coronaria, el cáncer de seno y el cáncer colorrectal, y las fracturas de osteoporosis entre mujeres posmenopáusicas.

En total, 80,741 mujeres posmenopáusicas entre las edades de 50 y 79 años estaban incluidas en el análisis. Las mujeres no tenían historial de cáncer de seno o cualquier otro tipo de cáncer (excepto cáncer cutáneo no-melanoma). Luego de 43 meses, investigadores registraron 1,392 casos confirmados de cáncer de seno.

Las mujeres quienes tomaron dos o más tabletas de NSAID cada semana durante cinco a nueve años exhibieron una reducción de 21 por ciento en su incidencia de cáncer de seno. El uso regular de NSAID durante 10 años ó más se asoció con una reducción de 28 por ciento. Dosis regulares de acetaminofén, dosis bajas o aspirina de bebé no tienen un efecto en la incidencia de cáncer de seno. Las dosis estándar eran 325 miligramos de aspirina y 200 mg de ibuprofén.

"También evaluamos compuestos individuales", indicó Harris. "La aspirina tuvo una reducción de 22 por ciento con 10 o más años de uso, y el más impactante fue el ibuprofén, que produjo aproximadamente 50 por ciento de reducción en la incidencia de cáncer de seno".

"Hicimos ajustes para otros factores de riesgo y encontraron muy buena consistencia y estabilidad de estimados. Los efectos también estuvieron presentes en mujeres de alto riesgo" añadió.

Las NSAID podrían estar inhibiendo el gen cox 2, que se manifiesta de forma excesiva en el cáncer de seno en humanos. "Este es el gen de inflamación que promueve el cáncer", explicó Harris. "Tenemos mucha evidencia de los estudios moleculares [que] cuando bloqueamos el gen cox 2 y las enzimas, bloqueamos muchos pasos en el cáncer; mutaciones, división de las células cancerosas, angiogénesis, metástasis".

Esto podría explicar por qué el acetaminofén, que no bloquea cox 2, no causó una reducción en el riesgo de cáncer de seno. Acetaminofén no es una NSAID.

Pero otros mecanismos pudieran estar en funcionamiento, recalcó Fedlman.

"Cuando se evalúa un estudio como éste, tienes que preguntar si existe algo diferente entre los pacientes quienes toman medicamentos como las NSAID", dijo. "¿Qué hace a las personas propensas a padecer de artritis o de dolores y molestias?"

Mayor cantidad de estrógeno se ha asociado con cáncer de seno y con problemas de los huesos.

"Es posible", añadió Feldman, "que muchos de los pacientes quienes tomaron las NSAID fueran individuos que tenían problemas de salud en los huesos, y la razón fue que la exposición en el transcurso de su vida ha sido menor".

Aunque sea tentador, los hallazgos del estudio no son una buena razón para comenzar a tomar NSAID de modo habitual, especialmente ya que puedan causar efectos secundarios, indicó Feldman.

Harris, por otro lado, parece más convencido del valor de las drogas.

"En mi opinión, la evidencia es muy convincente y convergente, que sugiere que una mujer puede reducir su probabilidad de desarrollar cáncer de seno mediante el consumo regular de compuesto como la aspirina y el ibuprofén", comentó. "Yo tomo 200 mg de ibuprofén diariamente y lo he hecho por más de 10 años, de forma que recomendaría a una mujer mayor de 40 años que tome una dosis estándar de uno de estos compuestos diariamente. Pero si lo hacen, realmente necesitan consultar a sus médicos por la baja frecuencia de efectos secundario, y necesitan ser monitorieadas".

Otro grupo de investigadores que participaron en la publicación de "Proceedings" anunció que había identificado un nuevo gen, C35, que parece estar vinculado con el cáncer de seno. Una prueba realizada reflejó que un 65 por ciento de tejidos de cáncer de seno producía este gen en exceso. Este gen pudiera algún día representar un objetivo para las nuevas drogas así como una forma para determinar quien desarrolla tumores más agresivos de lo usual.

Los investigadores también van encaminados a estudiar el desarrollo de tratamiento de cánceres de seno que involucran el C35. Probablemente se necesitará un método doble, indicó el doctor Deepak Sahasrabudhe, director del Hematology-Oncology Fellowship Program en la Escuela de Medicina y Odontología d la Universidad de Rochester.

"Esto puede traer consigo un agente que vaya dirigido al C35, junto con la radioterapia o quimioterapia estándar para inducir muerte celular tumoral adicional. Una vacuna para prevenir el crecimiento el crecimiento de células tumorales que liberan C35 también podría ser un método de tratamiento", indicó Sahasrabudhe.

Más información

Lee acerca de la Iniciativa de Salud de la Mujer en el Instituto Nacional de Corazón, Sangre y Pulmón. Para más sobre el cáncer de seno visita el Instituto Nacional del Cáncer.

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