DOMINGO, 17 de enero (HealthDay News/DrTango) -- Administrar una vacuna a través de un rasguño en la piel (escarificación) genera una respuesta inmunológica más fuerte que las vacunas inyectadas, señalan investigadores estadounidenses que también encontraron que la escarificación requiere cien veces menos vacunas para producir una respuesta inmunológica.
La escarificación se utilizó por primera vez hace alrededor de dos siglos para administrar las primeras vacunas contra la viruela. Hoy día, casi todas las vacunas se administran a través de una inyección, de acuerdo con la información de fondo de un comunicado de prensa sobre el estudio, que aparece en la edición del 17 de enero de Nature Medicine.
En una serie de pruebas, los investigadores del Hospital Brigham and Women's también encontraron que la memoria de las células T, las células que organizan la respuesta inmunológica contra virus invasores, podría ser mejor que la de los anticuerpos generados por las vacunas inyectadas. Las células T se encuentran en los ganglios linfáticos y en la sangre, así como en tejidos periféricos como la piel y los pulmones.
"Esta investigación ilustra la asombrosa capacidad de la capa más superficial de la piel para generar potentes respuestas inmunológicas de protección después de una vacuna", dijo el investigador principal, el Dr. Thomas Kupper, director del departamento de dermatología del hospital, en un comunicado de prensa del centro.
"La capacidad de las vacunas aplicadas en epidermis lesionada, o escarificación, de generar células T poderosas en los tejidos donde residen es una observación completamente nueva que nos debería hacer reflexionar con respecto a los métodos de vacunación contra todas las enfermedades infecciosas, así como contra el cáncer. Después de todo, nuestro sistema inmunológico ha evolucionado durante millones de años para responder a infecciones de pieles lesionadas sin la ayuda de vacunas administradas mediante jeringas hipodérmicas en el músculo", apuntó.
En sus experimentos, Kupper y colegas encontraron que la escarificación con el virus de la vaccinia ofrecía mayor protección contra la viruela que la vacuna inyectada. También encontraron que una vacuna contra el melanoma administrada mediante escarificación era mucho más efectiva que las vacunas inyectadas para proteger a los animales contra el desarrollo de melanomas.
"Las lecciones que estamos aprendiendo de estos estudios sobre vacunación por escarificación podrían ayudarnos a desarrollar vacunas nuevas y más poderosas contra la influenza, el VIH, la malaria y otras enfermedades infecciosas", explicó Kupper. "También deberíamos seguir investigando las implicaciones para el desarrollo de vacunas poderosas contra el cáncer, tal como lo demuestran los resultados de la vacuna contra el melanoma de este estudio".
Más información
El Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de EE. UU. tiene más información sobre las vacunas.