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· El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión relacionado con los cambios en las horas de luz y suele comenzar a finales del otoño
· La fototerapia, la psicoterapia y los antidepresivos han demostrado ser útiles
· Si los síntomas aparecen en la misma época cada año, iniciar el tratamiento temprano podría ayudar a prevenir un episodio
VIERNES, 6 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — ¿Ha oído hablar alguna vez de la tristeza invernal? Esta expresión describe esa sensación de desánimo y falta de energía que puede aparecer cuando los días se acortan y se vuelven más fríos y grises en esta época del año.
Para algunas personas, no obstante, es algo más que un bajón pasajero.
Entre el 10% y el 20% de los estadounidenses podrían experimentar un ligero descenso del estado de ánimo durante los meses con menos luz, según Cleveland Clinic. Pero cuando ese cambio es tan intenso que interfiere en la vida cotidiana, puede tratarse de una forma de depresión llamada trastorno afectivo estacional.
¿Qué es el trastorno afectivo estacional?
El trastorno afectivo estacional (TAE) es una depresión que sigue un patrón estacional. Podría ser la causa si ha observado «cambios significativos en su estado de ánimo y comportamiento cuando cambian las estaciones», según el Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos (NIMH, por sus siglas en inglés).
Los síntomas suelen reaparecer aproximadamente en la misma época cada año y pueden persistir entre cuatro y cinco meses.
A pesar de su reputación, el TAE no se limita al invierno. Existen dos tipos:
· El TAE de patrón invernal es el más frecuente. Suele comenzar a finales del otoño o principios del invierno y remite con la llegada de la primavera.
· El TAE de patrón estival sigue el patrón contrario. Comienza a finales de la primavera o principios del verano y mejora en otoño.
El TAE también es distinto de la «tristeza de las fiestas». Las reuniones familiares, los viajes y los plazos de fin de año pueden afectar a cualquiera, pero el TAE está relacionado con los cambios en las horas de luz, no con las fechas del calendario, según el NIMH.
¿Qué provoca el TAE?
Los investigadores todavía no han identificado una causa exacta, pero parece que intervienen varios factores. La genética, la química cerebral y un reloj biológico desajustado podrían influir, explicó Kelly Rohan, psicóloga de la University of Vermont, a NIH News in Health.
Gran parte de la investigación se ha centrado hasta ahora en dos sustancias químicas cerebrales:
· La serotonina ayuda a regular el estado de ánimo. Las personas con TAE, especialmente de patrón invernal, suelen presentar una menor actividad de la serotonina, que podría disminuir aún más cuando hay menos horas de luz.
· La melatonina ayuda a controlar el ciclo de sueño y vigilia. En el TAE de patrón invernal, el organismo podría producirla en exceso, lo que provoca somnolencia y una tendencia a dormir demasiado. En el TAE de patrón estival podría producirse demasiado poca, y los días largos y calurosos podrían alterar el sueño, aunque esta hipótesis no se ha estudiado a fondo.
«En las personas con TAE, los cambios en la serotonina y la melatonina alteran los ritmos diarios normales», según el NIMH. Esto dificulta que el organismo se adapte a los cambios en las horas de luz y puede afectar al sueño, al estado de ánimo y al comportamiento.
Signos y síntomas a los que debe prestar atención
El TAE comparte muchos síntomas con otras formas de depresión. Entre ellos se encuentran:
· Sentirse triste, vacío o desesperanzado durante la mayor parte del día
· Perder el interés por aficiones y actividades que normalmente disfruta
· Tener poca energía o sentirse agotado
· Tener dificultades para concentrarse, recordar cosas o tomar decisiones
· Sentirse irritable, ansioso, culpable o inútil
· Experimentar cambios en el sueño, el apetito o el peso
· Tener dolores, molestias o problemas estomacales sin una causa física clara
No todas las personas presentan todos estos síntomas. Pero si persisten durante dos semanas o más, conviene consultar con un profesional de la salud, según NIH News in Health.
No existe un análisis de sangre ni una prueba de imagen para diagnosticar el TAE. En su lugar, el profesional busca episodios depresivos que aparezcan en la misma estación durante al menos dos años consecutivos. También puede comprobar, por ejemplo, la función tiroidea para descartar otras causas, señala Cleveland Clinic.
Cómo tratar la depresión estacional
El TAE puede tratarse y muchas personas obtienen mejores resultados con una combinación de métodos.
Fototerapia
Una lámpara de luz brillante ayuda a compensar la luz solar que falta durante los meses más oscuros. Según el NIMH, la fototerapia es uno de los tratamientos principales del TAE de patrón invernal desde la década de 1980 y se cree que influye en sustancias químicas cerebrales relacionadas con el estado de ánimo y el sueño.
«La fototerapia es uno de nuestros tratamientos eficaces y, además, suele tolerarse muy bien», declaró Craig Sawchuk, psicólogo de Mayo Clinic, a Mayo Clinic News Network.
Recomienda utilizar una lámpara de luz de 10.000 lux durante unos 20 minutos, dentro de la primera hora después de despertarse.
«Ese suele ser el punto óptimo de exposición a esa luz», afirmó. Sawchuk recomienda mantener la práctica hasta la primavera o hasta que el estado de ánimo empiece a mejorar por sí solo.
Psicoterapia
La terapia cognitivo-conductual (TCC) ayuda a identificar y modificar pensamientos y hábitos poco útiles. Según el NIMH, una versión adaptada al TAE, denominada TCC-TAE, suele consistir en dos sesiones grupales a la semana durante seis semanas.
Se centra en las creencias negativas sobre la estación (por ejemplo, temer las tardes oscuras del invierno) y ayuda a programar actividades agradables para contrarrestar el impulso de aislarse en casa.
En las comparaciones directas, la TCC y la fototerapia aliviaron los síntomas en una medida similar, aunque la fototerapia actuó algo más rápido sobre algunos de ellos.
Medicamentos antidepresivos
Los antidepresivos pueden utilizarse solos o junto con la terapia. Como el TAE está relacionado con la serotonina, los profesionales suelen recurrir a inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), como sertralina (Zoloft), fluoxetina (Prozac) y escitalopram (Lexapro).
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) también ha aprobado una formulación de liberación prolongada de bupropión. Tomada a diario desde el otoño hasta principios de la primavera, puede ayudar a evitar que reaparezca la depresión estacional, según el NIMH.
Hábitos cotidianos que pueden ayudar
Las rutinas diarias también pueden marcar la diferencia. Los expertos de Cleveland Clinic y los NIH recomiendan:
· Pasar tiempo al aire libre todos los días, aunque esté nublado, y abrir las persianas para dejar entrar más luz
· Procurar hacer 30 minutos de ejercicio al menos tres veces por semana
· Mantener el contacto con amigos y familiares y seguir disfrutando de sus aficiones, aunque prefiera quedarse en casa
· Elegir comidas nutritivas en lugar de los alimentos azucarados y ricos en almidón que el TAE puede hacerle desear
· Moderar el consumo de alcohol, que puede empeorar los síntomas e interactuar con los antidepresivos
Si el TAE suele aparecer en la misma época cada año, iniciar el tratamiento temprano puede ayudar a prevenir un episodio. Por ejemplo, una persona cuyos síntomas suelen comenzar en octubre podría empezar la fototerapia en septiembre.
«Hable con su médico», aconsejó Rohan. «El tratamiento adecuado o una suma de tratamientos puede mejorar su calidad de vida durante la estación que más le afecte».
Más información
El Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos ofrece más información sobre el trastorno afectivo estacional.
FUENTES: Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos, 2023; Cleveland Clinic, 10 de abril de 2022; Mayo Clinic, 7 de diciembre de 2022; NIH News in Health, noviembre de 2024
Si su estado de ánimo decae en la misma época cada año, el inicio del otoño es un buen momento para consultar sobre la posibilidad de iniciar fototerapia u otro tratamiento antes de que reaparezcan los síntomas.