Las cirugías para extirpar las lesiones precancerosas cervicales aumentan los riesgos obstétricos

Un experto cree que los médicos deberían volver a usar el método anterior que era más seguro
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JUEVES 9 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- Algunos de los métodos más comúnmente usados para tratar las células cancerosas del cuello uterino también podrían incrementar considerablemente los riesgos de embarazos problemáticos, informan los investigadores.

En los últimos años, los programas de evaluación cervical y el tratamiento de las células precancerosas han reducido dramáticamente la incidencia del cáncer de cuello uterino.

Mediante el uso de técnicas como la conización con láser o bisturí en frío (en la que se extirpa una parte en forma de cono del tejido cervical), la ablación por láser o el procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa (se extirpa el tejido cervical mediante el uso de un bucle de alambre delgado más una corriente eléctrica de baja intensidad), los médicos han sido capaces de extirpar con éxito o destruir las células anormales mientras se conserva la función cervical, anotaron los investigadores.

Todas estas técnicas son igualmente exitosas en prevenir la progresión del cáncer de cuello uterino; sin embargo, su efecto sobre la fertilidad futura y los problemas de embarazo no ha quedado claro.

Los resultados de un nuevo estudio británico que aparece en la edición del 11 de febrero de The Lancet halla que muchas de estas técnicas podrían ser responsables de una variedad de problemas durante el embarazo.

"Todos los métodos escisionales conservadores de tratamiento que extirpan parte del cuello uterino junto con la zona transformada que contiene las células precancerosas anormales tienen efectos desfavorables más o menos similares sobre los futuros embarazos, aunque la ablación por láser no está asociada a un mayor riesgo de morbilidad asociada con el embarazo", dijo la investigadora principal, la Dra. Maria Kyrgiou, del departamento de obstetricia y ginecología del Hospital Royal Preston de Londres.

En el estudio, Kyrgiou y sus colegas analizaron datos de 27 estudios previos. Hallaron que la conización mediante bisturí en frío incrementaba el riesgo de una mujer tanto de parto prematuro como de dar a luz a un bebé con bajo peso al nacer en 2.5 veces, y triplicaba el riesgo de cesárea, en comparación con las mujeres que no se sometían al procedimiento.

Además, el procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa (LEEP, por sus siglas en inglés), el tratamiento más popular, incrementaba el riesgo de una mujer tanto de parto prematuro como de tener un hijo con bajo peso al nacer entre 70 y 80 por ciento, y casi triplicaba el riesgo de ruptura prematura de las membranas cervicales, en comparación con las mujeres que no se hicieron este procedimiento. La conización por láser tenía efectos similares, pero no eran tan severos, hallaron los investigadores.

De todos los métodos, sólo la ablación por láser (la extirpación del tejido con láser) no incrementaba el riesgo de complicaciones en el embarazo.

Kyrgiou dijo que una mujer necesita hablar sobre sus opciones con su médico, especialmente dado que las cirugías invasivas no siempre son necesarias para las lesiones menos sospechosas.

"El tratamiento de las lesiones precancerosas es necesario para la prevención del cáncer de cuello uterino", destacó. "Sin embargo, debería realizarse cuando sea necesario y apropiado por médicos experimentados, dado que una gran proporción de las lesiones leves y de bajo grado volverán eventualmente a la normalidad".

"Las mujeres deben buscar información detallada sobre la eficacia y morbilidad a largo plazo relacionada con el embarazo antes de dar su consentimiento", agregó.

Un experto cree que el estudio apunta hacia un problema grave que ha sido ignorado por muchos médicos que han adoptado con demasiado entusiasmo el LEEP como su método de preferencia.

"Esta epidemia de procedimientos LEEP es prácticamente tan peligrosa como el procedimiento con bisturí en frío", dijo el Dr. Steven R. Goldstein, profesor de obstetricia y ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York en la ciudad de Nueva York "El abandono de la vaporización láser y la criocirugía para la intervención quirúrgica temprana de la enfermedad es aterrador y peligroso", agregó.

Actualmente, los médicos usan el LEEP debido a que han sido entrenados para ello, declaró Goldstein. "En las mujeres jóvenes, si se empieza a cortar parte de su cuello uterino en vez hacer congelación o vaporización en éste, se observarán resultados obstétricos adversos", agregó. "El uso del láser o la congelación del cuello uterino no conlleva ningún riesgo".

Goldstein dijo que los médicos deberían pensárselo dos veces antes de usar el LEEP en mujeres jóvenes. "Deben ponerse a pensar si les gustaría que sus hijas pasaran por este procedimiento antes de llevarlo a cabo", afirmó. "El péndulo necesita dar marcha atrás".

Para las mujeres, el consejo de Goldstein es que deben evitar el LEEP durante los años de concepción. "Si escucha a su médico hablar del LEEP, tal vez deba preguntarle sobre otras alternativas", sostuvo. "Además, las lesiones leves no siempre tienen que ser tratadas, pueden ser vigiladas", agregó.

Más información

La American Cancer Society tiene más información sobre el cáncer de cuello uterino.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

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