Los «químicos eternos» aumentan el riesgo de un cáncer de mama más mortal

¿Qué son los peligrosos PFAS - Sustancias Perfluoroalquiladas y Polifluoroalquiladas - y dónde se encuentran?
Francesco Scatena -- Adobe Stock
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Summary

Puntos clave

·      Las sustancias químicas PFAS, conocidas como «químicos eternos», podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama agresivo en las mujeres

·      Las mujeres con niveles elevados de PFAS tenían entre un 67% y un 93% más probabilidades de desarrollar cáncer de mama con receptores de estrógeno negativos

·      Los cánceres de mama con receptores de estrógeno negativos suelen ser más agresivos y mortales

VIERNES, 6 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — Un nuevo estudio relaciona dos «químicos eternos» con una forma de cáncer de mama más mortal.

Las mujeres con concentraciones sanguíneas más elevadas de dos sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) comunes tienen más probabilidades de desarrollar un tipo de cáncer de mama más difícil de tratar, informaron los investigadores el jueves en la revista Journal of Clinical Oncology.

En concreto, presentaban un riesgo entre un 67% y un 93% mayor de desarrollar cánceres de mama con receptores de estrógeno negativos, que no dependen de la hormona femenina estrógeno, encontraron los investigadores. Estos cánceres suelen ser más agresivos y tener peores resultados.

«Estos hallazgos son importantes para la salud de las mujeres en general», afirmó Che-Jung Chang, investigadora principal y epidemióloga sénior de DLH Corporation, un centro de estudios sobre atención médica y seguridad de Atlanta.

«Aunque las PFAS persisten en el medioambiente y en nuestro organismo, la exposición a ellas todavía puede modificarse, lo que significa que las personas pueden tomar medidas para reducirla. Estos hallazgos podrían abrir nuevas vías de prevención», explicó en un comunicado de prensa.

Las PFAS reciben el nombre de «químicos eternos» porque contienen enlaces entre átomos de carbono y flúor, unos de los enlaces químicos más fuertes que existen. Esto dificulta enormemente su eliminación y descomposición.

Los compuestos PFAS se utilizan en productos de consumo desde la década de 1940, como espumas extintoras de incendios, utensilios de cocina antiadherentes, envoltorios de alimentos, muebles resistentes a las manchas y ropa impermeable.

Para el nuevo análisis, los investigadores examinaron datos de un estudio a largo plazo que reclutó a casi 51.000 mujeres estadounidenses de entre 35 y 74 años entre 2003 y 2009.

Ninguna tenía cáncer de mama cuando se incorporó al estudio, pero todas tenían una hermana o media hermana a la que se le había diagnosticado previamente esta enfermedad, explicaron los investigadores.

Los investigadores compararon a unas 1.600 mujeres que posteriormente desarrollaron cáncer de mama con casi 2.300 que no lo desarrollaron y analizaron las concentraciones sanguíneas de 17 sustancias PFAS diferentes.

Los resultados mostraron que las mujeres con las concentraciones sanguíneas más altas de ácido perfluorooctanoico (PFOA) tenían un 67% más probabilidades de desarrollar cáncer de mama con receptores de estrógeno negativos.

Asimismo, las mujeres con las concentraciones sanguíneas más elevadas de ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS) tenían un riesgo un 93% mayor de desarrollar cáncer de mama con receptores de estrógeno negativos.

Como estos cánceres no dependen de las hormonas, los investigadores plantearon la hipótesis de que las PFAS podrían aumentar el riesgo al afectar a la actividad de los genes o alterar la respuesta inmunitaria frente al cáncer.

Se necesitarán nuevos estudios para comprobar si estas posibles explicaciones son correctas y determinar si las PFAS más modernas representan un peligro similar para la salud, indicaron los investigadores.

Aunque la mayoría de las personas tienen concentraciones medibles de PFOA y PFOS en el organismo, el uso de estos compuestos se ha eliminado en gran medida y se han sustituido por nuevas PFAS, señalaron los investigadores.

«Se necesitan más investigaciones, especialmente para evaluar el riesgo de cáncer de mama asociado a las sustancias PFAS de sustitución más recientes», afirmó en un comunicado de prensa Alexandra White, investigadora sénior especializada en epidemiología ambiental y del cáncer de los National Institutes of Health.

Según el Environmental Working Group, las mujeres pueden protegerse frente a la exposición a las PFAS mediante las siguientes medidas:

·      Filtrar el agua que beben

·      Utilizar recursos en línea para consultar las concentraciones de PFAS en cosméticos, productos de cuidado personal y limpiadores domésticos

·      Evitar los utensilios de cocina antiadherentes

·      Asegurarse de que los tejidos etiquetados como resistentes a las manchas y repelentes del agua no hayan sido tratados con PFAS

·      Reducir el consumo de comida rápida, que a menudo se vende en envases y envoltorios tratados con PFAS

Más información

El Environmental Working Group ofrece más información sobre cómo evitar los «químicos eternos» PFAS.

FUENTE: National Institutes of Health, comunicado de prensa, 5 de noviembre de 2026

VIERNES, 6 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — Un nuevo estudio relaciona dos «químicos eternos» con una forma de cáncer de mama más mortal.

Las mujeres con concentraciones sanguíneas más elevadas de dos sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) comunes tienen más probabilidades de desarrollar un tipo de cáncer de mama más difícil de tratar, informaron los investigadores el jueves en la revista Journal of Clinical Oncology.

En concreto, presentaban un riesgo entre un 67% y un 93% mayor de desarrollar cánceres de mama con receptores de estrógeno negativos, que no dependen de la hormona femenina estrógeno, encontraron los investigadores. Estos cánceres suelen ser más agresivos y tener peores resultados.

«Estos hallazgos son importantes para la salud de las mujeres en general», afirmó Che-Jung Chang, investigadora principal y epidemióloga sénior de DLH Corporation, un centro de estudios sobre atención médica y seguridad de Atlanta.

«Aunque las PFAS persisten en el medioambiente y en nuestro organismo, la exposición a ellas todavía puede modificarse, lo que significa que las personas pueden tomar medidas para reducirla. Estos hallazgos podrían abrir nuevas vías de prevención», explicó en un comunicado de prensa.

Las PFAS reciben el nombre de «químicos eternos» porque contienen enlaces entre átomos de carbono y flúor, unos de los enlaces químicos más fuertes que existen. Esto dificulta enormemente su eliminación y descomposición.

Los compuestos PFAS se utilizan en productos de consumo desde la década de 1940, como espumas extintoras de incendios, utensilios de cocina antiadherentes, envoltorios de alimentos, muebles resistentes a las manchas y ropa impermeable.

Para el nuevo análisis, los investigadores examinaron datos de un estudio a largo plazo que reclutó a casi 51.000 mujeres estadounidenses de entre 35 y 74 años entre 2003 y 2009.

Ninguna tenía cáncer de mama cuando se incorporó al estudio, pero todas tenían una hermana o media hermana a la que se le había diagnosticado previamente esta enfermedad, explicaron los investigadores.

Los investigadores compararon a unas 1.600 mujeres que posteriormente desarrollaron cáncer de mama con casi 2.300 que no lo desarrollaron y analizaron las concentraciones sanguíneas de 17 sustancias PFAS diferentes.

Los resultados mostraron que las mujeres con las concentraciones sanguíneas más altas de ácido perfluorooctanoico (PFOA) tenían un 67% más probabilidades de desarrollar cáncer de mama con receptores de estrógeno negativos.

Asimismo, las mujeres con las concentraciones sanguíneas más elevadas de ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS) tenían un riesgo un 93% mayor de desarrollar cáncer de mama con receptores de estrógeno negativos.

Como estos cánceres no dependen de las hormonas, los investigadores plantearon la hipótesis de que las PFAS podrían aumentar el riesgo al afectar a la actividad de los genes o alterar la respuesta inmunitaria frente al cáncer.

Se necesitarán nuevos estudios para comprobar si estas posibles explicaciones son correctas y determinar si las PFAS más modernas representan un peligro similar para la salud, indicaron los investigadores.

Aunque la mayoría de las personas tienen concentraciones medibles de PFOA y PFOS en el organismo, el uso de estos compuestos se ha eliminado en gran medida y se han sustituido por nuevas PFAS, señalaron los investigadores.

«Se necesitan más investigaciones, especialmente para evaluar el riesgo de cáncer de mama asociado a las sustancias PFAS de sustitución más recientes», afirmó en un comunicado de prensa Alexandra White, investigadora sénior especializada en epidemiología ambiental y del cáncer de los National Institutes of Health.

Según el Environmental Working Group, las mujeres pueden protegerse frente a la exposición a las PFAS mediante las siguientes medidas:

·      Filtrar el agua que beben

·      Utilizar recursos en línea para consultar las concentraciones de PFAS en cosméticos, productos de cuidado personal y limpiadores domésticos

·      Evitar los utensilios de cocina antiadherentes

·      Asegurarse de que los tejidos etiquetados como resistentes a las manchas y repelentes del agua no hayan sido tratados con PFAS

·      Reducir el consumo de comida rápida, que a menudo se vende en envases y envoltorios tratados con PFAS

Más información

El Environmental Working Group ofrece más información sobre cómo evitar los «químicos eternos» PFAS.

FUENTE: National Institutes of Health, comunicado de prensa, 5 de noviembre de 2026