

Los médicos y terapeutas suelen recomendar un entorno de rehabilitación basado en las necesidades médicas del paciente y la seguridad en casa
La rehabilitación hospitalaria proporciona al menos tres horas de terapia al día, mientras que la enfermería especializada típicamente ofrece de una a dos
Las familias deben preguntar sobre la terapia individual, el equipo disponible en el lugar y el acceso a atención de emergencia antes de elegir
LUNES, 2 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — Una fractura de cadera, un accidente cerebrovascular o una cirugía mayor pueden hacer que usted o un ser querido necesiten semanas de terapia para volver a caminar, vestirse o hablar.
Son muchos los pacientes que no pueden tienen cuidados integrales cuando son reciben alta hospitalaria. La rehabilitación física puede realizarse en distintos entornos y, a menudo, las familias tienen que elegir rápidamente entre ellos.
La decisión sobre la rehabilitación debe tomarse en equipo, afirmó Kerri Fitzgerald, directora ejecutiva del Hackensack Meridian Johnson Rehabilitation Institute del Ocean University Medical Center, en Brick, Nueva Jersey.
«Lo ideal es que, tras la terapia o la evaluación inicial de la lesión o afección de su ser querido, el equipo de atención médica recomiende si lo más beneficioso es la terapia ambulatoria (en casa o en un centro de rehabilitación) o rehabilitación con internación (en un hospital o centro de atención aguda las 24 horas), y facilite la derivación correspondiente», señaló Fitzgerald en un comunicado del instituto.
Independientemente del entorno, el programa debe adaptarse al paciente y tener en cuenta otros problemas de salud, explicó. Las familias también deben comprobar que el centro sea seguro, que resulte fácil desplazarse por sus instalaciones y que permita las visitas de los seres queridos.
David Michael, terapeuta ocupacional del Newport Hospital de Brown University Health, en Rhode Island, explicó las diferencias entre las principales opciones en un artículo publicado por el sistema de salud.
Centros de rehabilitación hospitalaria
La rehabilitación hospitalaria es la opción más intensiva y está destinada a pacientes que siguen requiriendo atención médica periódica mientras se preparan para regresar a casa. Los programas están dirigidos por médicos especialistas en medicina física y rehabilitación, también llamados fisiatras.
La terapia ocupa buena parte del día: como mínimo, 3 horas diarias, 5 o más días a la semana, repartidas entre fisioterapia, terapia ocupacional (centrada en actividades cotidianas como bañarse y vestirse) y terapia del habla y el lenguaje. Según Michael, las sesiones casi siempre son individuales.
Un médico evalúa a los pacientes todos los días y, cuando es necesario, se consulta a otros especialistas. El equipo asistencial también se reúne semanalmente para ajustar el plan de cada paciente.
Al comparar programas de rehabilitación hospitalaria, Fitzgerald recomienda buscar un equipo amplio que incluya personal de enfermería certificado en rehabilitación, terapeutas, dietistas y trabajadores sociales.
Lo ideal es que estos profesionales «colaboren en un plan personalizado para el paciente con el fin de lograr los mejores resultados posibles», señaló.
Las familias también deben preguntarse qué equipos de terapia hay disponibles en el propio centro y si este está asociado a un hospital, lo que permite disponer de atención médica y de emergencia las 24 horas.
También conviene confirmar que el centro pueda atender las «necesidades culturales y personales» de cada paciente, añadió Fitzgerald.
Centros de enfermería especializada
Los centros de enfermería especializada ofrecen una rehabilitación menos intensiva. Por lo general, los pacientes reciben entre 1 y 2 horas de terapia al día, unos 5 días por semana, y algunas sesiones pueden ser en grupo.
Según Michael, los médicos visitan a los pacientes con menos frecuencia que en un hospital de rehabilitación, a veces solo 1 vez por semana. Un problema médico súbito puede requerir acudir a la sala de emergencias e incluso una nueva hospitalización.
Estos centros sí ofrecen cuidados de enfermería constantes y asistencia directa. El personal ayuda a los pacientes a desplazarse y participa en su higiene personal y se encarga de los medicamentos, las heridas y las vías intravenosas.
Atención médica domiciliaria
Aunque recuperarse en casa puede ser un alivio tras una hospitalización, es la opción que ofrece menos atención profesional directa.
Los terapeutas suelen acudir al domicilio un par de veces por semana, por lo que la mejoría tarda más en llegar, explicó Michael. Es posible que no haya visitas todos los días y que los horarios cambien de una semana a otra.
La recuperación domiciliaria es más adecuada para aquellos pacientes que pueden desplazarse con seguridad por su vivienda, incluidas las escaleras, realizar los cuidados personales básicos y disponer ya del equipo necesario, como una silla para la ducha. Quienes no puedan hacerlo necesitarán que alguien los acompañe en todo momento, ya sea un familiar o un cuidador contratado.
Buena parte de las tareas cotidianas recaen sobre la familia. Los cuidadores quizá tengan que administrar medicamentos y atender heridas, mientras que un profesional de enfermería puede acudir aproximadamente una vez por semana.
Terapia ambulatoria
Los pacientes que ya están en casa y pueden desplazarse tienen la opción de continuar la terapia en un centro ambulatorio.
Fitzgerald recomienda hacer estas preguntas antes de inscribirse:
¿La terapia es individual, en grupo o de ambos tipos? ¿Con qué frecuencia se realizan las sesiones?
¿Se ofrecen sesiones de refuerzo después de finalizar el programa principal de terapia?
¿Se dispone en el centro de «intervenciones neurológicas, reentrenamiento del equilibrio y terapias visuales y cognitivas»?
¿Recibirán los pacientes un programa de ejercicios para hacer en casa que les ayude a mantener los avances logrados una vez terminada la terapia?
Elegir la atención adecuada para cada paciente
No todos los pacientes reúnen las condiciones para participar en un programa de rehabilitación, explicó Fitzgerald. Algunas afecciones hacen que las terapias exigentes no sean seguras.
La motivación también cuenta. Los pacientes deben mostrar que están preparados y dispuestos a participar en la rehabilitación para aprovecharla al máximo, señaló.
Por otra parte, quienes se recuperan de un episodio grave, como un accidente cerebrovascular o una lesión cerebral, suelen necesitar más tiempo de terapia del que puede ofrecer la atención domiciliaria, explicó Michael.
Lo mismo sucede con los pacientes cuyo estado físico o mental impide dejarlos solos con seguridad, o que necesitan más ayuda de la que sus familiares pueden proporcionar de forma segura.
Para ellos, un centro de enfermería especializada o un programa de rehabilitación hospitalaria suele ser una opción más adecuada.
Michael anima a las familias a plantear sus preguntas al equipo del hospital antes de aceptar el destino al que se trasladará al paciente, aunque el proceso parezca apresurado.
«La rehabilitación puede durar de varias semanas a varios meses, pero es una inversión importante en el proceso de recuperación», escribió.
Más información
Consulte MedlinePlus para obtener más información sobre la rehabilitación.
FUENTES: Hackensack Meridian Johnson Rehabilitation Institute, comunicado de prensa, 10 de octubre de 2024; Brown University Health, 22 de agosto de 2023.
Si un ser querido va a recibir el alta hospitalaria tras sufrir un accidente cerebrovascular, una cirugía o una lesión grave, consulte con su equipo de atención médica para decidir cuál es el siguiente paso más conveniente para su recuperación.