Una proteína podría explicar el riesgo cardiaco en los diabéticos

Una mayor actividad podría llevar a la insuficiencia cardiaca

JUEVES 26 de agosto (HealthDayNews/HispaniCare) -- Una proteína que cumple una función importante en controlar el latido cardiaco podría ayudar a explicar el mayor riesgo de la potencialmente fatal insuficiencia cardiaca entre diabéticos tipo 2, según los investigadores.

El hallazgo podría llevar algún día a tratamientos preventivos para bajar el riesgo de los diabéticos de sufrir de insuficiencia cardiaca.

Los estudios han encontrado una actividad elevada de la proteína G-alpha-i en los tejidos cardiacos en las personas con diabetes tipo 2, según el informe publicado en la edición del 26 de agosto del boletín Diabetes. El estudio fue liderado por Madan Kwatra, profesor asociado de anestesiología y farmacología del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.

"La función normal de la G-alpha-i es disminuir el ritmo cardiaco", señaló Kwatra. "Se ha encontrado que su nivel de actividad aumenta en la insuficiencia cardiaca congestiva. Estamos añadiendo el conocimiento de que hay niveles de actividad elevados en los diabéticos, quienes son altamente susceptibles a la insuficiencia cardiaca congestiva".

En la diabetes tipo 2, el cuerpo pierde gradualmente su capacidad de metabolizar el azúcar.

Los niveles elevados de G-alpha-1 y la molécula que transmite sus efectos a las células se encontraron en muestras de tejido de las aurículas humana, las cámaras superiores del corazón, de 51 personas entre los 41 y los 85 años de edad que se sometieron a cirugía del corazón. Esa molécula, el receptor muscarínico acetilocolino cardiaco, es mucho más común en células cardiacas de pacientes con diabetes que en los que no tienen la enfermedad, según encontraron los investigadores.

Tener más receptores significa que la G-alpha-1 ralentiza el latido cardiaco más de lo usual, lo que podría llevar a una expansión anormal del corazón, conocida como cardiomiopatía dilatada. A su vez, la cardiomiopatía dilatada puede llevar a la insuficiencia cardiaca congestiva, declaró Kwatra.

Actualmente, esta progresión es sólo una teoría, apuntó, pero se están planeando estudios para comprobarlo. Un primer estudio, que se espera comience pronto, buscará actividad elevada de la G-alpha-1 y su receptor, no en el tejido del corazón, que es difícil de obtener, sino en los glóbulos blancos de la sangre, que están disponibles más fácilmente.

Si se encuentra el aumento esperado en el primer estudio, que comparará la actividad de la G-alpha-1 en 20 personas con diabetes tipo 2 y 20 personas sin la enfermedad, el próximo paso sería expandir los estudios en seres humanos para dar más información sobre la función de la proteína en la insuficiencia cardiaca congestiva.

Más allá se encuentra la posibilidad de un tratamiento con medicamentos para reducir el riesgo, apuntó Kwatra. Se sabe que una clase de medicamento cardiovascular ampliamente utilizada, los beta bloqueadores, reducen la actividad de la G-alpha-1, señaló. Actualmente, se recetan para muchas enfermedades que pueden acompañar la diabetes, tales como la insuficiencia cardiaca y la alta presión sanguínea, pero no para la diabetes en sí. Los resultados de estos próximos estudios podrían cambiar esa situación y hacer de la diabetes una enfermedad menos peligrosa, dijo Kwatra.

Más Información

La American Heart Association explica las causas y el tratamiento de la insuficiencia cardiaca congestiva.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

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