Sábado, 9 de marzo (HealthDayNews) -- Los científicos han sabido durante mucho tiempo que el uso de la cocaína podría ocasionar que aumente la presión sanguínea, a veces tanto que un derrame o un ataque cardiaco ocurriría.
Los investigadores creían que esto se debía a que los vasos sanguíneos se contraían luego de que una persona olía cocaína. Pero nueva investigación ahora ha demostrado que también se expanden en un esfuerzo por reducir la altamente elevada presión sanguínea. Esto hace que el corazón lata más rápido, y fallen los esfuerzos de cuerpo para contrarrestar que el rápido aumento de la presión sanguínea.
Los hallazgos pueden ayudar a que los científicos desarrollen nuevos medicamentos para tratar los usuarios de cocaína quienes aterrizan en las salas de emergencias, de acuerdo con el coautor de estudio, doctor Meryem Tuncel, un investigador del Centro Médico de la University of Texas Southwestern.
"No creo que la gente esté muy al tanto de que pueden morir repentinamente de cocaína debido al aumento de la presión sanguínea", dijo Tuncel. "Deberían saber que pueden morir fácilmente".
Se dice que la cocaína causa más muertes que cualquier otra droga ilegal, y se estima que es responsable del 30 por ciento de todas las visitas a la sala de emergencias relacionadas con medicamentos en Estados Unidos.
Los investigadores han estimado que el riesgo de un ataque al corazón asciende a 24 veces en la hora luego de que una persona usa cocaína.
Los doctores saben de hace tiempo que la cocaína causa ataques cardiacos y derrames, especialmente en usuarios regulares, indicó Ronald Herning, un psicólogo investigativo que labora con el Instituto Nacional sobre Abuso a las Drogas.
"Probablemente debilita los vasos sanguíneos", añadió. "La frecuencia cardiaca incrementada y la presión sanguínea los gasta".
Expertos pensaban que los efectos de la cocaína reducía los vasos sanguíneos, ocasionando mayor presión sanguínea, tal como el apretar una manguera ocasiona que aumente la presión del agua. Sin embargo, basan sus teorías en pruebas realizadas en animales, manifestó Tuncel.
No obstante, los investigadores de la Universidad de Texas suministraron dosis de cocaína a 15 varones voluntarios quienes alegaron nunca antes haber tomado la droga. Los hombres recibieron la droga mediante gotas nasales y, por separado, mediante una inyección en el brazo.
Las dosis eran "muy pequeñas", expresó Tuncel. "No existe un efecto eufórico. No podemos dar dosis mayores por razones éticas".
Los vasos sanguíneos se contrajeron en los hombres quienes recibieron la cocaína mediante inyección en la corriente sanguínea. Pero cuando recibieron cocaína por la nariz, los vasos sanguíneos se tornaron más grandes, permitiendo mayor flujo sanguíneo.
Vasos agrandados normalmente causaría presión sanguínea más baja. Pero los investigadores sospechan que los latidos rápidos mantienen alta la presión sanguínea, muy parecido a abrir una llave incrementa la presión del agua en esa manguera.
"El mecanismo importante es qué está sucediendo en el cerebro", indicó Tuncel. "El cerebro está diciendo al corazón que bombee con más fuerza".
La reacción del cuerpo a los efectos negativos de la cocaína en realidad evita que la droga haga más daño, según el doctor Murray Mittleman del Instituto para la Prevención de la Enfermedad Cardiovascular en el Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston.
"Sin (la expansión de vasos sanguíneos), habríamos visto consecuencia mucho peores que las ya vistas", expuso Mittleman.
Tuncel y Mittleman concuerdan con que los hallazgos, que aparecen en la edición de esta semana de la revista "Circulation", pueden conducir a mejores tratamientos para usuarios de cocaína quienes sufren de problemas cardiacos.
Qué hacer
Cocaine Anonymous UK online ofrece información, apoyo y una auto-evaluación para juzgar la adicción.
El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas tiene más información con respecto a la cocaína, incluyendo un Reporte Investigativo sobre el Abuso y Adicción a la Cocaína.