Las personas que sufren un infarto en zonas rurales tienen casi el triple de probabilidades de morir antes de llegar al hospital

Coche de ambulancia del servicio médico de emergencia en una carretera de montaña. Temas de rescate, urgencia y atención médica.
Jaromir Chalabala -- Adobe Stock
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Puntos clave

  • Aquellas personas que viven en zonas rurales tienen casi el triple de probabilidades de morir por un infarto antes de llegar al hospital.

  • Las víctimas de infarto en zonas rurales también tienen un 89 % más de probabilidades de morir en casa y un 58 % más de morir en un consultorio médico o en urgencias.

  • Los adultos jóvenes presentaron el mayor riesgo relativo de morir por un infarto de camino al hospital.

LUNES, 2 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — Las personas que viven en zonas rurales y sufren un infarto tienen casi el triple de probabilidades de morir antes de llegar al hospital que quienes viven en ciudades, según un nuevo estudio.

Las víctimas de infarto de las zonas rurales también tienen un 89 % más de probabilidades de morir en casa y un 58 % más de fallecer en un consultorio médico o en urgencias, en comparación con las personas que viven en ciudades, según los resultados que se presentarán el 9 de noviembre en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (AHA).

«Recibir atención de emergencia lo antes posible puede marcar una enorme diferencia en una situación que pone en peligro la vida», declaró en un comunicado el Dr. Darshan Shivanne Gowda, investigador y estudiante de Medicina del Hassan Institute of Medical Sciences, en Karnataka, India.

«Hallamos que aquellas personas que viven en zonas rurales, así como determinados grupos de población, tienen más probabilidades de morir antes de recibir la atención urgente que podría mejorar sus posibilidades de sobrevivir a un infarto», afirmó Gowda.

Alrededor del 50 % de los infartos mortales son extrahospitalarios, según los datos de contexto aportados por la AHA.

Para el nuevo estudio, los investigadores analizaron los certificados de defunción de Estados Unidos registrados entre 2003 y 2023 de más de 2,5 millones de adultos de 20 años o más que fallecieron víctimas de un infarto.

Los resultados mostraron que quienes residían en zonas rurales tenían 2,9 veces más probabilidades de morir por un infarto antes de llegar al hospital.

Por lo general, los hombres tenían entre un 20 % y un 40 % más de probabilidades de morir por un infarto antes de llegar al hospital que las mujeres, señalaron los investigadores.

Los adultos jóvenes de 20 a 44 años presentaron las mayores probabilidades relativas de morir durante el traslado al hospital o en urgencias. Estas probabilidades disminuían conforme aumentaba la edad, según los resultados.

«También nos sorprendió que los adultos más jóvenes tuvieran más probabilidades de morir fuera del hospital», afirmó Gowda. «A menudo se cree que los infartos afectan sobre todo a las personas mayores. Sin embargo, el hecho de que los adultos jóvenes presentaran las mayores probabilidades relativas de morir antes de llegar al hospital pone de relieve la importancia de reconocer los síntomas de infarto a cualquier edad».

El estudio también encontró que las personas negras que sufrían un infarto tenían un 16 % más de probabilidades de morir antes de llegar al hospital y un 25 % más de morir en un consultorio médico que los adultos blancos.

«El mensaje para los pacientes y las familias es sencillo: aprendan cuáles son las señales de alerta de un infarto y no esperen para pedir ayuda», señaló Gowda. «Llamen de inmediato al 911 cuando aparezcan los síntomas. Asimismo, nuestros hallazgos revelan que todas las comunidades necesitan servicios médicos de emergencia fiables y acceso rápido a atención especializada para los infartos, independientemente del lugar donde vivan».

La portavoz de la AHA, Dra. Johanna Paola Contreras, coincidió en que un infarto «es una emergencia en la que cada minuto cuenta».

«Las comunidades rurales pueden estar más lejos de los hospitales, disponer de menos servicios de urgencias y atención cardiovascular especializada, y enfrentar dificultades de transporte y acceso rápido a la atención», explicó en un comunicado Contreras, que no participó en el estudio.

«Aunque este estudio no permite determinar cuál de estos factores explica la diferencia, los hallazgos refuerzan la importancia de mejorar los servicios médicos de emergencia, la prevención, el reconocimiento temprano y el acceso a atención cardiovascular especializada en las comunidades rurales. Nuestro objetivo debería ser sencillo: el lugar donde vive una persona no debería determinar si sobrevive a una emergencia cardiovascular», añadió Contreras, directora médica del Hispanic Heart Center de Mount Sinai Health System, en Nueva York.

La reunión de la AHA se celebrará del 6 al 9 de noviembre en Chicago.

Los resultados presentados en congresos médicos deben considerarse preliminares hasta su publicación en una revista científica revisada por expertos.

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece más información sobre la salud en las zonas rurales.

FUENTE: Asociación Americana del Corazón, comunicado de prensa del 2 de noviembre de 2026.

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Qué significa esto para usted

Quienes viven en zonas rurales deben conocer las señales de alerta de un infarto y llamar inmediatamente al 911.