Aunque no altere el sueño, el ruido del transporte aumenta el riesgo cardiovascular

Aunque no altere el sueño, el ruido del transporte aumenta el riesgo cardiovascular
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MARTES, 3 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — Los trenes, los aviones y los automóviles suponen un peligro a largo plazo para la salud cardiovascular, según un nuevo estudio.

Los niveles elevados de ruido del transporte que penetran en las viviendas aumentan el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y enfermedad cardíaca, según los resultados que los investigadores tienen previsto presentar el lunes en Chicago, durante una reunión de la Asociación Americana del Corazón (AHA).

Los investigadores encontraron que este ruido supone un riesgo para el corazón incluso en las personas cuyo sueño no parece verse alterado.

«Esperábamos que las alteraciones del sueño influyeran en la relación entre la exposición al ruido y las enfermedades cardíacas», señaló en un comunicado el investigador principal, el Dr. Joseph Nguyen, médico residente de medicina interna del Massachusetts General Hospital, en Boston. «Fue sorprendente descubrir que la salud del sueño parecía no desempeñar ningún papel».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el ruido es un riesgo para la salud pública y ha establecido límites de exposición, señalaron los investigadores al presentar los antecedentes del estudio.

Para el nuevo estudio, los investigadores analizaron las historias clínicas y los datos sobre hábitos de vida de más de 100.000 adultos. Una herramienta del Departamento de Transporte de Estados Unidos proporcionó los niveles medios diarios de ruido procedente de automóviles, camiones, autobuses, aviones y trenes a los que estaba expuesta cada persona.

El equipo examinó específicamente niveles medios de ruido superiores a 45-50 decibelios, comparables al sonido de una lluvia de intensidad media o al de alguien escribiendo en un teclado. Los investigadores señalaron que los niveles medios no reflejan hasta qué punto puede llegar a ser elevada la contaminación acústica.

«Es importante señalar que los niveles de ruido de nuestra base de datos son promedios de 24 horas, y no los niveles máximos, que pueden ser mucho más altos. Por ejemplo, las estaciones de metro tienen un nivel medio de ruido de unos 75 decibelios cuando no hay trenes en movimiento, y pueden superar los 100 decibelios cuando los trenes llegan o salen», explicó Nguyen.

Los investigadores encontraron que alrededor de un tercio de los participantes estaban expuestos a ruido del transporte superior a 50 decibelios, y el 55% a niveles superiores a 45 decibelios.

Los resultados mostraron que la exposición a ruido del transporte superior a 50 decibelios se asociaba con un aumento del 8% al 10% en factores de riesgo de enfermedad cardíaca, como el colesterol elevado, la hipertensión y la diabetes.

«Aunque nuestro análisis principal se centró en la cantidad de factores de riesgo desarrollados, y no en cuál de ellos se veía más afectado, al analizarlos por separado observamos que la relación más intensa era con el colesterol elevado, seguida de la hipertensión y, por último, la diabetes», señaló Nguyen.

La exposición a niveles de ruido superiores a 50 decibelios también se asoció a una mayor probabilidad de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares u otras emergencias cardiovasculares.

Según los investigadores, las asociaciones entre el ruido y la salud cardiovascular fueron similares tanto en las personas que dormían entre 7 y 9 horas por noche, una duración considerada saludable, como en aquellas diagnosticadas de un trastorno del sueño.

Nguyen afirmó que estos resultados ponen de relieve la importancia de limitar la exposición al ruido.

«Las personas expuestas al ruido deberían considerar medidas para reducirlo, como instalar paneles de yeso más gruesos, ventanas y puertas con mayor aislamiento en sus viviendas; situar los dormitorios en las zonas más silenciosas de la casa; plantar árboles frondosos y vegetación densa en el jardín para absorber el ruido; y utilizar tapones para los oídos mientras duermen», señaló Nguyen.

El portavoz de la AHA, el Dr. Keith Churchwell, profesor clínico asociado adjunto de medicina en la Universidad Vanderbilt, en Nashville, señaló que el estudio se suma a las pruebas cada vez más numerosas de que factores ambientales como la contaminación del aire, el ruido, la luz artificial, los contaminantes químicos y los fenómenos relacionados con el clima podrían contribuir a las enfermedades cardíacas y las muertes derivadas de ellas en todo el mundo.

«Crear políticas más sólidas para reducir las exposiciones ambientales perjudiciales y construir infraestructuras duraderas que den prioridad al bienestar nos ayudará a abordar estos problemas ambientales, mejorar la salud cardiovascular y crear comunidades más saludables y sostenibles para nuestros hijos y nietos», afirmó Churchwell, que no participó en el estudio.

Los hallazgos presentados en reuniones médicas deben considerarse preliminares hasta que se publiquen en una revista científica revisada por pares.

Más información

La Facultad de Medicina de Harvard ofrece más información sobre la contaminación acústica y la salud.

FUENTE: Asociación Estadounidense del Corazón, comunicado de prensa, 2 de noviembre de 2026.

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Qué significa esto para usted

Quienes viven cerca de autopistas, calles con mucho tráfico, vías de tren o aeropuertos deberían tomar medidas para limitar su exposición al ruido, aunque puedan dormir sin que este los despierte.