

· Algunos cánceres infantiles podrían curarse sin extirpar grandes cantidades de tejido sano.
· Un margen quirúrgico de apenas un milímetro mantuvo bajo el riesgo de que el cáncer reapareciera.
· Un milímetro representa menos de una décima parte del margen que recomiendan los protocolos tradicionales.
MIÉRCOLES, 4 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — Para eliminar por completo un tumor, quizá no sea necesario extirpar tanto tejido sano como se creía, según un nuevo estudio.
En un tipo de cáncer infantil, los investigadores observaron que se puede mantener bajo el riesgo de recaída quitando menos tejido sano de lo que se pensaba. Los hallazgos se publicaron recientemente en JAMA Surgery.
En niños con sarcoma de tejidos blandos, dejar un margen quirúrgico libre de cáncer de tan solo un milímetro —menos de una décima parte del margen tradicional— se asoció con un bajo riesgo de recaída y permitió conservar tejido sano valioso.
«En un niño, unos pocos milímetros pueden marcar una diferencia para toda la vida cuando el tumor está junto a un nervio o un vaso sanguíneo importante», explicó el investigador principal, el Dr. R. Lor Randall, cirujano ortopédico de la Universidad de California en Davis.
«Por primera vez, contamos con datos de un gran ensayo prospectivo que ayudan a responder hasta qué punto podemos acercarnos al tumor sin comprometer la seguridad», señaló Randall en un comunicado. «Es muy alentador comprobar que extirpar el tumor dejando apenas un milímetro de margen podría permitir salvar un vaso sanguíneo o tejido sano y, al mismo tiempo, cumplir con los estándares de atención. Esto nunca se había demostrado».
Los márgenes quirúrgicos son las franjas de tejido sano que se extirpan alrededor de un tumor para asegurarse de que no queden células cancerosas.
El estudio se centró en 266 niños operados de sarcomas de tejidos blandos distintos del rabdomiosarcoma, un grupo de cánceres que se originan en tejidos como los músculos, los nervios y otros tejidos blandos.
Estos sarcomas representan más de la mitad de los sarcomas de tejidos blandos diagnosticados en niños y adultos jóvenes. Cada año se detectan unos 550 casos nuevos entre los menores de Estados Unidos, indicaron los investigadores.
El tratamiento habitual consiste en extirpar completamente el tumor y comprobar al microscopio que no haya células cancerosas en los bordes del tejido extraído. Es lo que se conoce como un margen negativo o libre de cáncer.
Tradicionalmente, los protocolos recomiendan dejar, cuando es posible, un margen de entre uno y dos centímetros. Pero, en el cuerpo de un niño, eso puede suponer extirpar una cantidad considerable de tejido sano, incluidos nervios, vasos sanguíneos, tendones y articulaciones.
«Cuando extirpamos un tumor, nuestro objetivo es no dejar restos de cáncer», explicó Randall. «Por eso, al operar a un niño o un adulto joven con un sarcoma de tejidos blandos, nos preguntamos hasta dónde debemos llegar para conseguir un margen libre de cáncer».
De los niños estudiados, 178 fueron tratados solo con cirugía y otros 88 recibieron además quimioterapia y radioterapia. La mediana de edad fue de poco menos de 14 años; es decir, la mitad eran menores de esa edad y la otra mitad, mayores.
Los investigadores revisaron los expedientes médicos de todos los participantes y siguieron su evolución durante una mediana de algo más de seis años.
Los resultados mostraron que el riesgo de que el cáncer reapareciera en la zona operada fue del 4,9 % cuando el margen era de un milímetro, del 2 % con márgenes de entre dos y cinco milímetros y del 0 % con márgenes de seis milímetros o más.
Según Randall, los tumores más pequeños pueden tratarse con buenos resultados dejando márgenes estrechos, incluso sin quimioterapia ni radioterapia. En cambio, los tumores grandes probablemente necesiten esos tratamientos adicionales.
En los niños con tumores pequeños que no recibieron quimioterapia ni radioterapia, el riesgo de recaída estuvo por debajo del 6 %.
En niños con tumores grandes que recibieron quimioterapia, el riesgo de recaída fue del 3,7 %.
«Estos hallazgos podrían ayudar a los cirujanos a decidir cuándo basta con dejar un margen estrecho, pero libre de cáncer, y así conservar una mayor parte de la extremidad del paciente joven y su funcionalidad», afirmó la investigadora Dra. Sheri Spunt, exprofesora de oncología pediátrica de la Universidad de Stanford y actual directora médica sénior de AbbVie.
Randall recordó que se trata de cánceres poco frecuentes y que las decisiones sobre los márgenes quirúrgicos deben tomarlas equipos con experiencia en su tratamiento.
«Los niños con estos cánceres poco frecuentes deben ser atendidos en centros con amplia experiencia en sarcomas pediátricos», afirmó. «Necesitan acceso a oncólogos pediátricos, especialistas en radioterapia y cirujanos que se reúnan periódicamente para planificar su atención».
Más información
El Instituto Nacional del Cáncer ofrece más información sobre el sarcoma de tejidos blandos infantil.
FUENTE: Universidad de California en Davis, comunicado de prensa, 28 de octubre de 2026.
Si su hijo necesita una operación por cáncer, pregunte al equipo médico cuánto tejido sano es necesario extirpar alrededor del tumor para tratarlo con éxito.