

· Más de un tercio de los bebés que se creía que tenían alergia al maní podrían haber sido diagnosticados erróneamente.
· El diagnóstico se basó en una reacción inicial al maní y en pruebas de alergia posteriores.
· No obstante, los bebés superaron una prueba de provocación oral en la que recibieron maní bajo supervisión médica.
JUEVES, 5 de noviembre de 2026 (HealthDay News) — A Arthur, de 5 meses, se le enrojeció la cara la primera vez que comió maní y le aparecieron ronchas en los hombros y el labio superior.
«Nuestro médico de atención primaria nos remitió a un especialista en alergias, que le hizo pruebas cutáneas por punción y análisis de sangre», explicó Leah, la madre de Arthur, en un comunicado de prensa. «Los resultados indicaban que Arthur tenía un riesgo elevado de presentar una reacción al maní, y nos recomendaron evitarlo mientras esperábamos otras pruebas».
No obstante, cuando cumplió 1 año, Arthur se sometió a una prueba de provocación alimentaria de seguimiento en la que recibió maní para evaluar su alergia. No presentó ninguna reacción y se retiró de su historial el diagnóstico de sospecha de alergia al maní.
El caso de Arthur dista mucho de ser excepcional, según indica un nuevo estudio.
Más de un tercio de los bebés que se creía que tenían alergia al maní podrían haber recibido un diagnóstico erróneo, según informaron recientemente investigadores en la revista The Journal of Allergy and Clinical Immunology: In Practice.
El estudio encontró que alrededor del 35 % de los bebés que habían presentado una reacción reciente al maní y habían obtenido un resultado positivo en una prueba de alergia vieron posteriormente descartado su diagnóstico.
Los investigadores explicaron que estos diagnósticos se descartaron cuando los niños no presentaron ninguna reacción al consumir maní bajo supervisión médica.
«Descubrimos que más de un tercio de los bebés con sospecha de alergia al maní basada en sus antecedentes y las pruebas iniciales no presentaron ninguna reacción cuando se sometieron a una prueba de provocación alimentaria supervisada», señaló el autor principal, el Dr. Timothy Brettig, investigador clínico sénior del Instituto de Investigación Infantil Murdoch, en Australia.
«Identificar a estos niños de forma temprana permite evitarles un diagnóstico de alergia innecesario y la carga de tener que evitar el maní», explicó Brettig en un comunicado de prensa.
Los resultados proceden de un estudio australiano que evaluó si las alergias al maní pueden tratarse exponiendo a los bebés alérgicos a pequeñas cantidades de este alimento.
Como parte del estudio, se evaluó a 1.275 bebés menores de 18 meses, de los cuales 778 se sometieron a una prueba de provocación oral para confirmar el diagnóstico de alergia al maní.
Durante esta prueba, los bebés reciben dosis crecientes de maní bajo supervisión médica para comprobar si presentan una reacción alérgica, explicaron los investigadores.
Los resultados mostraron que alrededor del 65 % de los bebés que se sometieron a la prueba de provocación oral presentaron una reacción alérgica, incluido un 12 % que tuvo una reacción grave. El personal médico atendió todos estos episodios de forma segura.
En cambio, el otro 35 % de los niños, aunque se creía que eran alérgicos al maní, no presentó ninguna reacción, por lo que pudo retirarse ese diagnóstico, explicaron los investigadores. Estos bebés podían consumir maní regularmente en una presentación adecuada para su edad, lo que reforzaría aún más su protección frente a la alergia.
Arthur fue uno de los niños del estudio en quienes se comprobó que en realidad no tenían alergia al maní, a pesar de su reacción inicial.
«Como es comprensible, estábamos nerviosos antes de la prueba porque no sabíamos cómo reaccionaría Arthur», contó Leah. «Es un enorme alivio saber que Arthur tolera el maní y que podemos seguir adelante sin la incertidumbre de tener que manejar una posible alergia. Tener la oportunidad de descubrir que podía comer maní ha supuesto una gran diferencia para nuestra familia».
Los investigadores concluyeron que los médicos deben realizar más pruebas antes de determinar que un bebé tiene alergia al maní.
«En la actualidad, las pruebas de provocación oral no se realizan de manera rutinaria a todos los bebés con sospecha de alergia al maní», explicó en un comunicado de prensa la investigadora Kirsten Perrett, directora del grupo de investigación sobre alergias poblacionales del Instituto de Investigación Infantil Murdoch. «Pero nuestros resultados muestran que, en muchos casos, los antecedentes clínicos y las pruebas de alergia por sí solos no bastaban para diagnosticar correctamente la alergia al maní».
«Debería considerarse de manera rutinaria una prueba de provocación oral supervisada para confirmar el diagnóstico antes de que un bebé comience la inmunoterapia oral», añadió. «Dado que la alergia al maní es una de las alergias alimentarias más frecuentes en la infancia, es especialmente importante establecer un diagnóstico preciso cuando un bebé presenta por primera vez signos de una posible alergia».
Casi todos los bebés que presentaron una reacción durante la prueba de provocación continuaron con inmunoterapia oral, un tratamiento en el que reciben dosis diarias de maní para desarrollar tolerancia, explicaron los investigadores.
Los investigadores recomendaron que los padres soliciten una prueba de provocación oral para confirmar un diagnóstico de alergia al maní basado en los antecedentes médicos y las pruebas de alergia.
«Recomendamos encarecidamente considerar este método para diagnosticar la alergia al maní en bebés, independientemente de que se opte por la inmunoterapia oral o por una estrategia de evitación del alérgeno», concluye el artículo.
La Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología ofrece más información sobre la inmunoterapia oral para las alergias alimentarias.
FUENTES: Instituto de Investigación Infantil Murdoch, comunicado de prensa, 4 de noviembre de 2026; The Journal of Allergy and Clinical Immunology: In Practice, 17 de septiembre de 2026.
Los investigadores recomiendan que los niños con sospecha de alergia al maní se sometan a una prueba de provocación alimentaria para confirmar el diagnóstico.